Aristófanes en nuestros días por Rómulo Páez

ARISTÓFANES EN NUESTROS DÍAS

Rόmulo Páez                                                                                                                                                                                                                                                Aristόfanes naciό en Atenas, Grecia. Aunque no se tiene la fecha exacta de su nacimiento se ha señalado que fue entre los años 445 al 448 y el de su muerte la del 385 a. C. Descendiente de una familia económicamente pudiente, desde muy joven se interesό por los bemoles políticos y sociales de su tiempo aunque no participό en la contienda política  como miembro de algún partido. Fue un apasionado hombre por la lectura. Comenzό su carrera como dramaturgo bastante joven. Se cree que escribiό más de 40 comedias de las cuales se conservan 11 de ellas: Los Acarnios o Acarnienses, Los caballeros, Las Nubes, Las Avispas, La Paz, Las Aves, Lisistrata, Tesmoforias, Las Ranas, La Asamblea de las mujeres y Pluto.                        

    Aristόfanes ha pasado a la historia no solo como comediόgrafo, sino que además, se le ha considerado como uno de los precursores de la crítica. A nivel académico la obra de él se ha venido estudiando en lo concerniente a la historia de la crítica con el objetivo de ejemplificar la importancia y las razones de la existencia de esta.  

    Si Aristόfanes se presentare en nuestros días, seguramente se mofaría de nosotros como solía hacerlo en su tiempo con sus contemporáneos.  A lo mejor nos podría decir con algunos de sus personajes: “؟Todavía siguen ustedes siendo tan estúpidos como en el 400 a. C. lo fuimos nosotros? Siguen con las guerras, continúan existiendo mandatarios que se olvidan del pueblo cuando asumen el mando, continúan existiendo los Cleόn y los Lámacos, los hombres siguen muriendo en las guerras, a la vez, que estas siguen siendo un negocio para los fabricantes de armas, siguen los demagogos haciendo de las suyas, los pueblos pasando trabajo y creyendo en palabras bonitas de los demagogos, eso es el colmo”. Lo peor es que a lo mejor también se le mandaría a callar, y se le podría denunciar para llevarlo a prisiόn como se tratό de hacerlo en su tiempo, y por supuesto, hacerlo regresar al sitio de donde hubiera venido, y no precisamente en un escarabajo.

     A Aristόfanes le tocό vivir uno de los momentos más trascendentes de la historia de la humanidad. Él viviό en el imperio ateniense, pero al mismo tiempo también en la época de su decadencia y desapariciόn como imperio. Estuvo presente en la democracia, la dictadura y la etapa republicana. Fue testigo de manifestaciones culturales y filosόficas que propugnaban ideologías revolucionarias contrarias a las que él tenía, como fue el caso con Socrátes y Eurípides. El primero, filόsofo y el segundo, dramaturgo. Eso le motivό a producir su crítica mordaz contra ellos porque él fue un hombre de ideología conservadora. No obstante haber sido un conservador, en su dramaturgia presentό las contradicciones políticas, econόmicas y sociales de su tiempo.

    Su posiciόn como crítico de su sociedad le llevό a enfrentrar calamidades a nivel judicial.  Keka Sureda* anota lo siguiente:

   Sus sátiras causaron cierta vergüenza a las autoridades y algunos  ciudadanos influyentes como Cleόn, buscaron enjuiciar al dramaturgo  por un  cargo de  calumnia a la  polis  ateniense. Lo que no impidiό a Aristόfanes atacar a Cleόn en sus últimas obras.

    Y así como atacό a Cleόn lo hizo con Pericles, los burόcratas y el pueblo que seguía a los demagogos. Su obra es testigo de las contradicciones políticas y sociales que existieron en la sociedad ateniense.

Ángel Ma. Garibay K. señala: **

El poeta es de una fecundidad asombrosa. Los argumentos que pone  en fundamento de sus  obras son  variadísimos. Con solo analizarlos tendríamos un cuadro de las tendencias que iban obrando en su tiempo. En lo político, en lo social, en lo filosόfico y aun en lo religioso, de aquella religiόn que se burla de sus númenes, tenemos material para mucho. (p. xv)

    Como ha señalado Garibay K. en la dramaturgia de Aristόfanes hay una gran variedad de argumentos que podrían servir para escribir infinidad de ensayos o notas periodísticas. En este caso nuestra intenciόn será la de comentar brevemente sobre la posiciόn que tuvo Aristόfanes ante la guerra y su vocaciόn por la necesidad de que se estableciera la paz. Tόpicos que siguen siendo vigentes en nuestros días.

    En Los Acarnios Aristόfanes criticό las contradicciones políticas, sociales y econόmicas del pueblo ateniense durante la guerra del Peloponeso. La guerra llevaba seis años y se estaba discutiendo en esos momentos una tregua entre los contendientes cuando nuestro autor presentό su comedia. En ella señala las diferencias entre los dos partidos existentes, uno a favor y otro en contra de la guerra, y pone de manifiesto la inhabilidad y la corrupciόn de los embajadores encargados de negociar la paz.

    Su crítica estuvo enfocada a mostrar los resultados negativos por los que atravesaba Atenas al confrontar la guerra con Esparta. En ella muestra los resultados econόmicos dejados por los guerra. Critica el abandono de las zonas agropecuarias  por parte de la dirigencia política para favorecer a la ciudad en donde se encontraban los que estaban a favor de la guerra.  La política a favor de la guerra sumiό al pueblo agrícola en una devastadora situaciόn econόmica, al mismo tiempo que lo dividiό a favor o en contra de la guerra. En Los acarnios se destaca a los que estaban a favor de la paz y a los que estaban de acuerdo con la guerra.***  Aristόfanes presenta a dos generaciones en conflicto, la más joven y los viejos. Y se podría mencionar también a una generaciόn insegura, intermedia, los carboneros que oscilan entre las dos generaciones, a veces a favor de los jόvenes otra a favor de los viejos.

    En La asamblea del pueblo se discute para llegar a un acuerdo y así votar por la soluciόn que beneficie al pueblo. Después de un encendido debate en donde el comediόgrafo hace lucir su chispeante crítica al mostrar a los contendores a favor de la paz o de la guerra, vence la propuesta por la paz. De ahí en adelante cambian los papeles para el pueblo pero también para los comerciantes y burόcratas, los primeros especulan, los segundos viven del gobierno. Para terminar la comedia el autor muestra las ventajas de la paz y las desventajas de la guerra.

    Lo interesante en Los acarnios es como se muestra el perfil de cada uno de los personajes. El comportamiento de Diceόpolis es el del hombre dispuesto a luchar por la paz, su postura es la de criticar a través de toda la obra a los que favorecen la guerra. Es un personaje que sigue una línea ascendente hasta el final. Por el contrario Lámaco es un joven engreído y decidido a pelear en la guerra que termina siendo víctima de su propio engreimiento. Los embajadores son presentados como necios, patanes que solo hablan necedades. En Anfiteo encargado de negociar la paz, muestra a los que razonan y saben buscar soluciones positivas para el pueblo. El pueblo está representado por los padres que venden a sus hijas disfrazadas de animales para poder subsistir. Con esos últimos personajes me atrevo a señalar que Aristόfanes no solo criticaba a la situaciόn econόmica y social por la que estaba atrevesando Atenas, sino que además críticaba la moralidad del pueblo.  

    Con Lisistrata la crítica a la guerra está planteada desde otra perspectiva. Es una crítica desde una posiciόn social y filosόfica. Se señala el daño que la guerra causa a la célula familiar y por ende a toda la sociedad helénica, no solo a Atenas. Lisistrata lideriza a las mujeres en un movimiento civil para enfrentar a los hombres y sus desmanes ocurridos en la conducciόn de la política a nivel regional, no solo la de Atenas, sino que también incluye a Esparta y a todos las ciudades griegas.

    Lo importante en esta comedia es que Aristόfanes se valiό de personajes femeninos para denunciar la ineptitud de los hombres para gobernar. A través de las mujeres denuncia las muertes de padres, esposos e hijos en la guerra, la incertidumbre en que los hogares quedan al faltar el padre de familia, la soledad espiritual de las mujeres como madres, esposas, hermanas e hijas. Y lo que es más importante, plantea el grave error de que estados hermanos incurran en la desuniόn y  vayan a la guerra en vez de llegar a acuerdos diplomáticos y conservar la unidad regional como lo plantea Garibya K. en su introducciόn a Lisistrata cuando se refiere a la ideología de Aristόfanes y dice que su filosofía tiene:

Sentido de universalidad, desde luego. No ve a Atenas sola: ve su relaciόn con los demás pueblos de la misma cepa y origen. Pueblos helénicos. Eran un pueblo mixto. […] Pero había ideales y normas. Pelear entre sí pueblos de la misma procedencia y de la misma tόnica cultural era traicionarse unos       a otros. Allá apunta el poeta y da  en el blanco. […] Es esta una lecciόn para los pueblos modernos, pero en especial para los de nuestra América hispana. (p.202)

    En cuanto a la comedia La Paz el título lo dice todo y no tenemos porque abundar más en el tema. Recurramos al argumento y la trama. Trigeo personaje principal decide abandonar a su familia montado en un escarabajo para subir al cielo a hablar con Zeus y pedirle que reestablezca la paz. Una vez que llega se encuentra con el dios Hermes y este le informa que Zeus se ha ido  y no quiere saber nada de los hombres de la Hélade por su comportamiento y por eso les ha escondido a la paz. Trineo que quiere liberar a la paz enfrenta a Hermes, pero el dios le responde que él no puede hacer nada y que la paz no podrá ser sacada del hoyo tapado con piedras por orden de Zeus. Participa el coro, Trineo busca las formas de convencer a Hermes por medio de súplicas y promesas para que deje salir a la paz  hasta que logra que Hermes acepte y la paz sea liberada  

    En esta comedia Aristόfanes aprovechό el proceso de la paz para identificar a través de sus personajes quienes eran los que estaban interesados por la guerra: Hierocles, un adivino; un vendedor de armaduras representante de los fabricantes de armas, quien le dice a Trineo: “¡Me arruinaste mi arte, me arruinaste mi vida, y eso mismo a este otro fabricante de lanzas!” y en boca de los niños denunciό la manera como los patrocinadores de la guerra se la ingeniaban  para ideologizar a través de los cantos, relatos y otros medios de comunicaciόn contra la paz.

    Como hemos venido comentando Aristόfanes en sus comedias criticό con el objetivo de que sus críticas sirvieran para la mejoría en la conducciόn de la política, el sistema social y econόmico de Atenas en particular y de la hélade en general. Su posiciόn crítica no fue aceptada por los interesados de que las cosas no se cambiaran, pero en nuestros días su obra es estudiada a nivel académico como una de las primeras manifestaciones de la crítica.

    Para finalizar diré que tenemos la suerte de que Aristόfanes no se nos presentará y no nos podrá restregar en la cara que todavía en nuestros días seguimos confrontando muchos de los errores que él denunciό por allá en los años del 400 a. C.

R.P.C.                                                                                                                                                            09/20/19   

*Sureda, Keka. Aristόfanes: El ingenio hecho diálogo. CULTURAMAS. La revista de informaciόn cultural en internet. 14 de enero 2019.

** Garibay K., Ángel Ma. Introducciόn. Aristόfanes.LAS ONCE COMEDIAS. Editorial Porrúa. Decimoctava ediciόn. México 2003.

*** De los Reyes, David. Filosofiaclinica1.blogspot.com/2012/10/de-la-comedia-iii-aristofanes-y-la.html

 

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