Rómulo Páez C: “Algo sobre Antón Chéjov

 

ALGO SOBRE ANTÓN CHÉJOV 

Desde el punto de vista de un actor.

Rómulo Páez C.

(Viejo Teatro de Arte de Moscú)

Antes de mostrarles mi primer artículo en Sin censura, le quiero dar las gracias a Héctor Luis Rivera por su amabilidad de invitarme a escribir en este su famoso Blog. Para mi es un placer poderlo hacer con su benevolencia y haré todo lo posible por no desilusionarlo con mis humildes trabajos.

Se me ha ocurrido escribir este primer artículo sobre uno de los autores teatrales que marcó cambios en la literatura teatral, y quien al mismo tiempo transformó por medio de su escritura dramática la puesta en escena y la manera de la interpretación del actor de teatro. Me refiero a Ántón Chéjov.

 

Antón Chéjov (1860 – 1904) fue médico, escritor de relatos  y dramaturgo. Sus primeros años de vida los pasó en Taganrog, luego al finalizar el bachillerato viajó a Moscú en donde inició sus estudios de medicina, al mismo tiempo que incursionó como escritor humorístico en revistas y diarios para costear los gastos familiares y de sus estudios. Demás esta decir, que Chéjov no solo revolucionó la literatura teatral, sino que también hizo escuela en el relato corto -cuentos-.

   A Chéjov le tocó vivir años caracterizados por una serie de convulsiones sociales, políticas y culturales que permitieron gestar los cambios que se dieron luego en Rusia a comienzos del siguiente siglo XX. Aunque Rusia era un imperio para la época en que nació Chéjov -dominaba un vasto espacio geográfico de naciones subyugadas- al compararla con otras naciones europeas su estatus político y social era inferior a éstas. Mientras que en las otras naciones se discutían nuevas fórmulas sociales de democracia, nuevas perspectivas económicas e industriales y culturales, en Rusia permanecía el feudalismo, sistema gobernado de manera autocrática y regido por el zar. La estructura social de este sistema se componía de la nobleza, clase a la cual correspondían: los altos grados de la oficialidad en el ejército, los altos cargos como funcionarios en la administración pública, los altos cargos eclesiásticos y el monopolio  de la propiedad de las tierras; una reducida clase burguesa y comercial; una capa social de intelectuales; y las clase mayoritaria: siervos o mujiks trabajadores en las propiedades de los grandes proprietarios de tierras y que no contaban con ninguna protección social.

(Escudo del imperio ruso)

       Es oportuno destacar que en 1861 cuando Chéjov apenas tendría un año de vida se promulgó La ley de emancipación de los siervos. La ley establecía que los propietarios de tierras tenían que ceder parte de sus tierras a los siervos en calidad de venta, y éstos pagárselas a largo plazo. De esa forma se les dio una pretendida libertad a los siervos. El problema de esa ley fue que los siervos no estaban educados ni manejaban las herramientas necesarias como propietarios para hacer producir las tierras. Por otro lado, el estado tampoco les facilitó una educación que les permitiera aprender a trabajar  las tierras, y así poder tener éxito económico. La economía estaba en manos de unos pocos que a su vez estaban en desacuerdo con la ley.  Para proteger la propiedad de las tierras los campesinos se vieron en la necesidad de recurrir a préstamos, práctica que les hacía más difíficil la situación, porque además, de tener que pagar las tierras, tenían que abonar los intereses de los préstamos, lo que para muchos al final les llevó a perder las pequeñas propiedades, quedando en la indigencia; y los que las pagaban nunca llegaban a ser propietarios debido a los altos intereses. Según algunos historiadores en 1917 al llegar los bolcheviques al poder los campasinos continuaban pagando dichas tierras.

 

   Otro fenómeno que se agudizó en la segunda mitad del siglo XIX en Rusia fue la influencia europea. Sobre todo en las principales capitales en donde habitaban la aristocracia e intelectualidad. La influencia del sistema económico: bancos, industria, etc; y la artística, ya que los artistas estaban al día de lo que se venía haciendo en Europa en las artes. En lo político el zar trató de dar ciertas libertades que no duraron mucho, entre ellas, la libertad de reunión y la libertad de expresión; además se intentó abrir espacios para la educación de las mayorías. Pero las últimas leyes no perduraron mucho tiempo y fueron derogadas por el mismo zar.

       Algo que nos interesa destacar en la obra de Chéjov es la relación que tuvo su teatro con la actualidad  social y económica para el momento que la escribió. En su obra sobresalen la  problemática económica y social del campo. Á través de sus personajes vemos las diferentes capas sociales y el sistema medieval en que se encontraba Rusia. También en su teatro se destaca el comportamiento y las costumbres del campesino, -sobre todo la de los terratenientes y la clase media-. Pero hay algo más, y es lo relativo a las psicologías de los personajes. Los personajes chejovianos son producto de la experiencia adquirida y la observación del autor por medio de su conexión directa con la población, trabajó como médico en las zonas rurales. Son personajes con inquietudes existenciales, frustrados, inseguros, que de pronto caen en lo absurdo. Es por eso que a la mayoria de los directores y actores contemporáneos con Chéjov se les hizo incompresible su teatro.

Afortunademente para ese entonces, cerca del 1900 había también en Moscú un grupo de actores jóvenes dirigidos por Konstantin Stanislavski que estaban en búsquedas de nuevas alternativas en la escenificación teatral. Stanislavski fue invitado a una reunión por Nemerovich-Danchenko, quien era profesor de teatro, director, dramaturgo y crítico y además amigo de Chejov. De esa reunión salió el Teatro de Arte de Moscú, en el que Chéjov obtuvo su primer éxito como dramaturgo.

R.P.C.

06-04-2018

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