Rómulo Páez C: “Futurismo”

FUTURISMO

(Filippo Tommaso Marinetti creador del primer movimiento de las vanguardias, llamado futurismo)

Para hablar del futurismo, primer movimiento de las vanguardias en el siglo XX es preciso hacer un esbozo de lo ocurrido en la sociedades europeas en los siglos anteriores, en el que ocurrieron cambios determinantes que crearon al mismo tiempo, positivos resultados, pero también, crearon nuevas necesidades que le plantearon a la colectividad buscar, nuevas formas para solucionarlas.

La revolución industrial comenzó en Inglaterra y se extendió a toda Europa, ésta transformó la economia, la sociedad y la cultura; los cambios se notaron profundamente en la producción. La revolución francesa que aportó una nueva filosofía a la humanidad en cuantos a los derechos civiles. Y la Independencia de los Estados Unidos que inuaguró un nuevo modelo de gobierno republicano. Pero, también estos siglos fueron testigos de nuevos descubrimientos en la filosofia, la ciencia, las artes, y las organizaciones ciudadanas como fueron los sindicatos, etc.

La industrialización fue el centro principal de esas sociedades. Y el instrumento que fortificó a la industrialización fue la maquinaria como medio principal para producir. Con las maquinarias, al tiempo que se utilizó menos obra de manos, también se introdujo la velocidad, lo que permitió a la industria el poder producir más y en menos tiempo. Este factor de la maquinaria y la velocidad sería tomado luego como ideologia por los futuristas a comienzos del siglo XX.

El comienzo del siglo XX estuvo caracterizado por una serie de acontecimientos socio, económico, político, cultural, artística y de guerras en Europa. En las artes el romanticismo y el realismo habia venido siendo objeto de críticas desde los finales del siglo anterior. Las nuevas generaciónes de creadores y artistas, que se sentían insatisfechas con los planteamientos formales, estéticos y temáticos de esas escuelas se dieron a la tarea de buscar nuevas alternativas que los desligara del pasado y les permitiera mostrar sus nuevas proposiciones artísticas. El principal objetivo de algunas de esas escuelas o movimientos fue el de divorciarse de todo lo que les pudiera conectar con las artes del pasado. Quisieron romper de raíz con todo lo establecido anteriormente, y por eso, su actuación fue de una rotunda protesta, no solo a nivel teórico sino práctico.

(Guillermo de Torre, ensayista, poeta futurista y crítico literario y de arte perteneciente a la generación del 27)

Guillermo de Torre en su HISTORIA DE LAS LITERATURAS DE VANGUARDIA (Ediciones guadarrama. Lope de Rueda. Madrid 1965) nueva edición revisada y corregida de su libro anterior: Literaturas europeas de vanguardia (1919 – 1924 y publicada en 1925), nos presenta con lujos de detalles la historia de los diferentes istmos, movimientos o escuelas que a lo largo de los primeros 50 años del siglo XX fueron las/los protagonistas de los movimientos de vanguardia en la literatura europea.

Filippo Tommaso Marinetti, el creador del primer movimiento de las vanguardias, llamado futurismo, nació el 22 de diciembre de 1879 en Alejandría, Egypt y murió el 11 de febrero de 1944, Italia. Hijo de padres italianos y millonarios. Los primeros años escolares y el bachillerato los estudió en París. A los 17 años regresó a Italia e ingresó a la Universidad de Génova en donde estudió leyes. Sin embargo, su vida literaria había comenzado en París, por eso sus primeros libros están escritos en francés. Sarah Berhardt le recitó en el teatro de su mismo nombre una de sus primeras poesías. Estos son algunos de los titulos de sus escritos: Les vieux marins 1897; La conquéte des étoiles 1902;  Destruccion 1904; una tragedia bufonesca Le roi Bombance 1909; y una novela:  Mafarka il futurista 1909. En 1905 fundó la revista Poesi, órgano de los “grandes poetas incendiarios.

El futurismo fue el primer conato o movimiento de las vanguardias. Fue en el año de 1909 que el carismático Marinetti en su primera proclama utilizó esa palabra para darle nombre a su movimiento. De Torre comenta lo siguiente: “aquel día de 1909 en que Marinetti estampó por vez primera esta palabra: futurismo, lo dijo todo” (112). Pero ¿cuál fue el objetivo de la proclama que sorprendió a las capas artísticas e intelectuales de aquella época?

 

Aunque Marinetti procedía de una escuela literaria tradicional en Francia, en su manifiesto expresó, lo que ya venía fraguando en contra de corrientes artísticas anteriores, y su descontento con el arte que para el momento se producía en Italia. Por lo tanto, el objetivo fundamental de la proclama fue el de promulgar las bases de lo que sería el futurismo. Desde ese incio, el futurismo se caracterizó por una posición estrabagante, violenta y contradictoria. Entre las muchas cosas que proclamó Marinetti están las de “cantar el amor del peligro, el hábito de la energía y la temeridad”. Que los elementos esenciales de la poesía futurista serían “el valor, la audacia y la revolución”, en oposición a la “inmovilidad pensativa, el éxtasis y el sueño”; que ellos exaltarían el “movimiento agresivo, el insomnio febril, el paso gimnástico, el salto peligroso, el puñetazo y la bofetada”. Y la afirmación de que la nueva belleza estaba en la máquina y la velocidad. (115) A grandes rasgos esas fueron las bases de lo que se proyectó como el futurismo en ese primer manifiesto y que continuó subrayándose en sucesivos manifiestos.

(Publicación en Le Figaro del Manifiesto futurista del sábado 20 de febrero de 1909 en primera plana)

Marinetti y sus seguidores idealizaron el modernismo a tal punto que humanizaron a las máquinas, al mismo tiempo, que idealizaron al movimiento. De Torre señala:

Ahora bien,  Marinetti va más lejos y se pronuncia igualmente contra el “yo”! reflejo, contra la psicología del hombre en todas sus expresiones, sustituyéndola por lo que él llama “la obsesión lírica de la materia”. Tema ejemplar: la vida de un motor. Además, quiere Marinetti expresar “el peso” (facultad de vuelo)  y “el olor” (facultad de difusión) de los objetos. En suma: sumergirse íntegramente en la materia, en la naturaleza, hasta alcanzar la “psicologia intuitiva de la materia”. (129)

Pero además, los futuristas se manifestaron a favor de la discriminación hacia la mujer y la proclamación a la guerra, entre muchas cosas más de sus planteamientos  contradictorios que los llevó a su declive como movimiento vanguardista.

Lo interesante con el futurismo, fue la revolución que causaron a través de sus eventos, presentaciones o espectáculos en los que arengaban al público con sus manifiestos. Estos iban cargados de sarcasmo, insultos contra las corrientes artísticas, políticas o culturales que pretendían eliminar con sus actuaciones; y por otro lado, el de intentar imponer sus creencias artísticas e ideológicas a los espectadores, para de esa forma conseguir prosélitos para su causa. Por eso los actos de los futuristas fueron violentos, porque  sus miembros, y siempre a la cabeza, su jefe, Marinetti,  creyeron en la violencia, y estuvieron dispuestos a recibir trancazos de parte del público a donde se presentaron. Otra modalidad de los futuristas fue el de desplazarse a los diferentes países europeos para presentar sus eventos. Para ese entonces el trasladarse entre nación y nación no requería de pasaporte, y a los futiristas se les facilitó el poder desplazarse entre región y región para exponer sus creencias artísticas- filosóficas.

Esos eventos futuristas fueron exposiciones y espectáculos que los seguidores de Marinetti y él mismo organizaron en teatros, museos, plazas, salas de conferencias, etc. que les permitió confrontar a la audiencia. La estructura de los espectáculo se componia por mitinés, presentaciones teatrales – de acuerdo con sus creencias de lo que debía ser el teatro- pictóricas, escultóricas, poemáticas, lectura de trozos novelisticos, improvisaciones, destrozar lo que se les ocurria de repente, etc. etc., porque hay que tener presente que el futurismo contó, sobre todo al comienzo, con representantes de todas las corrientes artisticas: pintores, escultures, poetes, novelistas, músicos, dramaturgos y arquitectos.

Pero el futurismo perdió vigencia y la credibilidad, porque como señala de Torre, su fin estaba señalado desde el comienzo, por falta de sustentación en sus proposiciones ideológicas y artísticas que no estuvieron dentro de los cánones que les podría haber dado vigencia temporal, sobre todo en lo político y social. Al final Marinetti y otros miembros del futurismo terminaron siendo miembros del Partido Facista fundado por Mussoline.

Rómulo Páez C.

06-21-2018

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