Netflix con “Mucho mucho amor…”

Y que reciban de mí siempre paz, mucha paz, pero sobre todo, mucho, mucho, mucho … amor.” Esa es la icónica frase del hombre que hizo de la astrología el pan nuestro de cada día en la televisión, la radio y hasta en la prensa; el boricua Walter Mercado. Y con ese “Mucho amor” ha sido realizado el documental sobre su vida y obra titulado “Mucho mucho amor -La leyenda de Walter Mercado-” producido por Alex Fumero y dirigido por Cristina Costantini (Science Fair) y Kareem Tabsch (The Last Resort, Dolphin Lover).

El documental tuvo su gran estreno el 24 de enero en el Sundance Festival en Park City, Utah y el 8 de julio llegó a Netflix. El mismo es un recuento de la vida y obra de este singular ícono de la cultura popular puertorriqueña y latina en Estados Unidos, cuyo segmento televisivo, en su cúspide, llegó a ser visto, diariamente, por más de dos décadas, por 120 millones de televidentes. El recuento, en retrospectiva, narra  la vida de Mercado, desde su niñez en la Ciudad Señorial, Ponce, al sur de Puerto Rico, hasta tres meses antes de su muerte cuando en agosto de 2019, con una deteriorada salud viaja a Miami para asistir a la inauguración de Mucho Mucho Amor: 50 años de Walter Mercado, una exhibición organizada por el Museo de Historia de Miami para celebrar sus 50 años en la televisión.

A través de varias entrevistas personales con Walter, realizadas, desde su casa en San Juan, PR, y siguiéndolo por varios sitios, entre ellos, una muy emotiva visita al teatro La Perla en Ponce donde Walter inició su carrera como actor y bailarín, los directores desglosan y presentan “detalladamente” su investigación a lo largo del documental, donde lo “que no se dijo” por lo de aquello de “lo que se ve no se pregunta” se percibió a raudales. La cinta muestra imágenes que nos entregan un Walter mucho más allá de sus extravagancias. Nos enternece verlo compartir su galleta con su perrito, al que le habla y le tira besitos, ver el perrito recostado cerca del lecho de Mercado cuando este estuvo postrado por una caída que sufrió. Igual nos conmueve ver que deja a un lado su “diva status” para saborear un té, un caramelo, o para maquillarse, y pasearnos por su vestidor mostrando,  con mucha delicadeza y cariño, las exquisitas capas, que ahora descubrimos que algunas pesaban entre 10 y 15 libras y que tenía algunas hechas por diseñadores como Versace e Isaac Mizrahi, entre otros.


Pero no solo de capas vive el hombre, también nos muestran, el arsenal de vitaminas y medicinas que usaba. En definitiva el documental tiene un buen balance entre presentarnos el mundo casi surreal de Mercado como sacerdotisa astral idolatrada y santificada por las masas, como presentarnos el mundo real del ser humano que siente y padece, como cualquier mortal pero cuya misión era llevar buenos augurios a sus seguidores no importando al signo que pertenecieran y dejar al espectador lleno de esperanzas a tener un día mejor al siguiente amanecer. Sin olvidarnos de los números acertados que muchas veces dio para ganar dinero
, y si no me creen, pregúntenle a Carmen Narvaez, mi madre, que muchas veces con sus números en “la bolita” se pegó.

(Para que mi querido amigo, el excelente actor y cantante uruguayo Claudio Weisz, no tenga que ir a google a descubrir que quise decir con “se pegó” ya que se enreda con los puertorriqueñismos, le aclaro que “se pegó” en este sentido, quiere decir que ganó jugando los números, y “bolita” es jugar, casi “clandestinamente” números de lotería.)

“Fui un líder, rompí reglas, y normas y formas…”

 

“Nunca ensayo para ser yo mismo”

“Que Dios los bendiga a todos, hoy, mañana y siempre. Y que reciban de mí, siempre, mucha, mucha paz pero sobretodo, mucho, mucho, mucho… amor”

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