Sobre Cariaquito Morado y los LATA


César Augusto Cova reflexiona sobre su trabajo en “Cariaquito Morado” de Pablo García Gámez que lo llevó a ganar el LATA 2020 como Mejor Actor/Unipersonal 

No hay nada más esperado para un actor que una llamada, podría pasar  días esperando que el teléfono suene después de una audición; de la última espere semanas y nunca perdí la fé… cuando recibí el call back de teatro círculo sentí que el Cariaquito Morado no había fallado en su función religiosa.

Hay creencias de todo tipos pero creer en las buenas energías del universo nunca falla “quiere algo de corazón y el universo conspirará para ayudarte”. Pues pasó y gracias a este texto escrito magistralmente por Pablo García Gámez  pude hacer de esto un moto, algo así como haz bien y no mires a quien.

Cariaquito Morao es más que un baño para la buena suerte. Cariaquito Morao es muchas cosas entre esas la necesidad interna de expresarse y de ser escuchado, de encontrar el cuerpo propicio luego de la incesante búsqueda de descubrir esa voz que desde la imaginación parte. Es una tarjeta postal que esconde algo más detrás de esa imagen que nos roba el aliento y nos hace soñar. Es el viaje de dejar la casa, de  haber dejado a esa Caracas aruñada que me decía que había otra ciudad donde se podía soñar más grande.

Lo que no sabía era lo que me esperaba

Los más grandes desafíos de la vida, pienso que no es tan fácil desterrarse uno mismo, es más bien ingenuo pensar que uno puede inyectarse una nueva cultura de la noche a la mañana. Sobre todo una cultura donde  no se cortan las palabras sino donde las palabras simplemente son cortas.

Hay algo especial en el frío y en el paso del tiempo. Pasa en los trayectos largos, cuando nos sentimos solos  entre miles, o a veces cuando se nos congelan las manos y nos duele, nos duele cuando la ciudad nos demuestra que es más grande que nosotros.

En este camino interno hay curas de sueños que nos hacen sentir mejor. Hay un doctor milagroso que te cura de cualquier dolor.  Hay triunfos que al caminarlos sobre estas calles te concilia no solo con tu ciudad sino también con tus sueños… es ahí donde todo renace.

Nueva York es como Dios que aprieta pero no ahorca porque en el último segundo antes de la muerte por la asfixia surge un recuerdo remoto de luces, puentes y rasca cielos que te devuelve a la vida. Este es nuestro espíritu ese que te dice que el se cansa pierde.

Quisiera aprovechar la ocasión para agradecer a la vida por todas las oportunidades que me ha regalado.

No olvido de donde vengo y a donde voy y tampoco a los que he encontrado en el camino.

Gracias al teatro Latino.

Gracias GOTA, ALFOMBRA y COLUMNA, TEBA, Teatro Sea, Monologandoando, Repertorio Español y Teatro Círculo.

Gracias Pablo García Gamez por vivirlo antes y plasmarlo en la eternidad configurando esos códigos del corazón y los relatos y creencias de la vida.

Gracias Hector Luis Rivera por tu constante apoyo, tu singular y honesto criticismo, y por tu absoluto respeto a las artes y el teatro.

Gracias Premios LATA siempre les he comentado que no hay nada como “caerse a latas” Ya sean de película, de premios o de besos.

No importa ni forma ni el medio las latas siempre son especiales.

(Pablo García Gámez autor de la premiada pieza “Cariaquito Morado” y el premiado César Augusto Cova intérprete de la misma)

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